Antes que nada, un minuto de silencio por Metroflog, Hi5, Myspace, Vine, icq y todas esas herramientas que fueron inspirando el mundo del social media como lo conocemos hoy en día. Para los más pequeños pudiera parecer un tema de risa y nostalgia, pero hace tan sólo dos décadas, el internet era algo más cerca a una fuente de información, una herramienta y no la dinámica a colores sobre la que hoy se suscribe el mundo entero. 

Los expertos aseguran que la lógica misma de las redes sociales es exactamente igual a la necesidad con la que surgió Internet en su forma más primaria, allá en 1947, durante los primeros días de la Guerra Fría, cuando se requería mandar mensajes cifrados de extremo a extremo sin la necesidad de cables. Así de básico como complejo, el social media ha venido a revolucionar el ecosistema comunicacional, cultural y hasta productivo del mundo. Resulta sorprendente echar un vistazo atrás y ver también cómo nosotros hemos cambiado con ellas. 

Una vez que el internet comenzó a entrar con regularidad en nuestros hogares durante la segunda mitad de los noventa, surgió también la primera red social del mundo: SixDegrees 1997), la cual permitía localizar a otros usuarios de la red y crear listas de amigos (¡la revolución!) y que hoy se basaba en la teoría de los seis grados de separación, la cual asegura que es posible conectar con otra persona del mundo en tan sólo pasos. Este principio fue la base que incluso hoy en día nos sugiere posibles y potenciales amigos en Facebook, Twitter, Instagram, Tinder, Grinder, Bumble, Happn, LinkedIn y más. 

Para inicios de los dosmiles llegarían a nuestras vidas Myspace, LinkedIn, Friendster y Facebook. Muchos conocemos la historia porque pasamos horas cambiando el wall, buscando trabajo, haciendo amigos, escuchando nuevos sonidos y contestando quizzes jocosos: Myspace le dio un giro de tuerca a la industria musical (pregúntenle a los Arctic Monkeys), LinkedIn vino a perfeccionar el reclutamiento y Facebook… bueno, Facebook transformó el mundo un poquito. 

Lo que en el pasado era horas de chismes, charlas, confesiones, y likes, hoy es data pura que puede mejorar distintos aspectos de nuestras vidas. Incluso las marcas, gobiernos, instituciones y medios se han tenido que reconfigurar gracias al ecosistema social, que de alguna manera ha puesto los mensajes donde corresponden, sin muchos intermediarios de por medio. 

A su vez, esto ha llevado un sinfín de responsabilidades y ramificaciones de diversa índole. En 2006 surgió, Jack Dorsey, Noah Glass, Biz Stone y Evan Williams crearon una red social enfocada en el microblogging, Twitter, bajo un criterio principal: “dilo en 140 caracteres”. Tuvimos que aprender a sintetizar y hacer del ingenio verbal todo un mundo, mismo que hoy genera información y nutridas discusiones. 

Hoy existe más de un centenar de redes sociales propiamente dichas y diversas herramientas, plataformas y servicios digitales no se conciben sin su parte social. El escenario es definitivo. De acuerdo con el reporte anual The Global State of Digital de las firmas Hootsuite y We Are Social, de los cerca de 8 mil millones de humanos en el planeta, el 52% utiliza redes sociales, desde Telegram e Instagram hasta TikTok, con subvertientes, fines y públicos cada vez más diversos. 

Tan sólo Pinterest, que tiene la fama de ser la red que casi nadie usa, tiene cerca de 250 millones de usuarios activos actualmente, ocupando el número once dentro de los líderes de redes sociales en el mundo entero. En primer lugar está Facebook con casi 3,000 millones de usuarios. 

Hoy, las redes son un vínculo definitivo entre la gente, pero también de ésta con el mercado, las noticias y la información. Es decir, son ventanas al mundo que nos han invitado a encontrar formas novedosas y eficaces de decir las cosas. El mundo del lenguaje, con sus emojis y videos, la velocidad y multiplicidad de ángulos tiene en las redes sociales a su gran aliado. ¿Cuántas redes más estarán por venir? Seguro miles. Más allá de los foros y las apps, aún no hay una red social definitiva para los foodies o para los gamers. Habrá que estar pendiente al futuro, que nos ha llevado del ocio y el juego, a ser productivos, diversos y abiertos. Todo comenzó con un espacio en blanco y una pregunta: ¿qué estás pensando?