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De alguna forma, la vida moderna nos ha llevado muchas soluciones, herramientas, productos y servicios a las pantallas. Desde películas, series, consultas por internet, uso de apps, chats… Esto ha traído por extensión un uso más prolongado de nuestra vista. De acuerdo con el sitio especializado WhistleOut, el ser humano moderno pasará poco más de 70 mil horas de su vida frente a un monitor o pantalla, lo cual pone de inmediato un factor salud a proteger: la vista. 

Cuando estamos viendo fijamente la pantalla, la que sea, ésta emite rayos provocados por una serie de emisores que irradian la luz directamente hasta nuestros ojos, lo cual provoca calor que en el largo plazo los puede resecar. 

Nuestros ojos son los principales afectados cuando pasamos ocho horas tratando superar la misión de la consola, cuando leemos nuestros libros virtuales y artículos o cuando vemos nuestras series favoritas en pantalla, por lo que hay que procurarlos al máximo. Toma nota.

1. Procura la mejor iluminación. Si estás forzando la vista, ya vamos mal. El equilibrio de la iluminación es usar la luz natural lo más posible y procurar que el brillo de pantalla en la función de tu teléfono no lo uses al máximo por mucho tiempo. El modo nocturno ayuda mucho (a nivel cerebral, las luces de pantallas dan señales falsas de que aún es de día, las nocturnas nos encaminan al descanso necesario).

2. Cuida tu postura y distancia. Hay una cosa segura: entre más cerca estés de la pantalla, más esfuerzo hacen los ojos para enfocar correctamente. Procura una distancia adecuada en la que puedas ver pero que te mantenga lo suficientemente alejado de la irradiación lumínica de la pantalla. 

¿Te ha tocado entrar al cine en primera fila?, ¿notas como después de un tiempo se vuelve incómodo? De igual forma sucede con el resto de las pantallas. El estar erguido con la pantalla a la altura de nuestra vista es lo ideal. Si bajas o subes constantemente la mirada para enfrentarte a la pantalla, algo anda mal y hay que corregirlo. Los esfuerzos posturales traen consecuencias sobre el desempeño de tus ojos también. 

3. Vuélvete un usuario efectivo. Aplica para cualquier pantalla touch o sistema interactivo. ¿Te ha pasado que te sales de una app para entrar después en su mismo chat?, ¿eres de una herramienta y aplicación a la vez?, ¿o cierras con frecuencia ventanas que usas con regularidad? Nuestros teléfonos son cada vez más inteligentes y los sistemas operativos, cada vez más eficientes.

Lo recomendable es que hagas uso de anclajes, pongas a la vista las apps que usas más, aglomeres herramientas en un mismo sitio y te preguntes siempre cómo puedes hacerlo todo de forma más rápida y segura. Por ejemplo, tu foto que acabas de tomar, si va para Instagram, es probable que la puedas subir de inmediato, teniendo ligadas tus cuentas. 

Ahorrar tiempo y pasos siempre es posible, recomendable y benéfico para tus ojos. 

4. Modera tus horas frente a la pantalla. Tanto con las funciones internas de tu Motorola, como con distintas herramientas de productividad puedes comenzar a ponerte límites tanto al teléfono como frente a cualquier otro tipo de pantallas. Intenta restringir el uso de algunas apps y deja que tu vista tenga suficiente espacio como para reparar el uso rudo frente a pantalla. También es recomendable dejar descansar nuestra vista por lo menos 30 minutos antes de ir a la cama y ser más conscientes de nuestro tiempo. 

5. Haz ejercicios oculares. Parpadear, dejar de ver la pantalla y ver el horizonte o al punto más lejano que tengas, mover tus ojos en círculos, así como ligeros masajes en círculos con las puntas de tus dedos sobre los ojos cerraron ayudarán a aliviar los efectos frente a las pantallas. 

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