Con el confinamiento, una de las cosas que más extrañamos y que más felices nos hacen es el placer de disfrutar la música en vivo, los conciertos y especialmente la experiencia de un festival para bailar, gritar y cantar entre multitudes las canciones de nuestra artista o grupo favorito. Hoy, después de una larga espera llena de incertidumbre sobre cómo sería el maravilloso reencuentro, los conciertos están de vuelta y con ello las ganas enormes de capturar algo de esos momentos en nuestro MOTO. 

Para algunos, el grabar un video o tomar fotografías con nuestro teléfono móvil durante el recital sigue siendo un tema de debate. Hay quienes afirman que la vida digital vino a restar el confort y la trascendencia de un buen concierto en vivo, toda vez que a veces sólo vemos cámaras al aire obstruyendo el escenario en donde están pasando las cosas de forma presencial. 

Por el contrario, para otras personas el registro de estas experiencias es una suerte de vínculo con las personas, además de una oportunidad para compartir y un buen momento para registrar un pedazo de historia de forma personal. Lo cierto es que ante la emoción, todos hemos sacado nuestro smartphone al menos una vez (sabemos que son más) para capturar lo que nosotros consideramos un momento emotivo y digno de compartir en redes sociales o en Youtube a la voz de ya. 

Sin embargo, si uno entra y busca ese mismo concierto al que asistimos la semana pasada, podremos ver cientos y cientos de audios y videos distorsionados, un grito ensordecedor y poca claridad frente a lo que buscábamos en realidad. Cierto, un mal video de concierto tapa al espectador de atrás, más si no tiene la altura suficiente para esquivar el estorbo visual, y no tiene contento a ninguno. Pero eso tiene solución. 

Lo primero que tienes que asegurar al tomar un video o una foto en un concierto es que tu equipo sea suficiente y posea una cámara, memoria y batería por arriba del promedio. Saber tomar fotos en movimiento y oscuridad ayuda muchísimo. Pero nada de esto dará un registro de calidad si no cuidas tres elementos clave:

1. Distancia y posición respecto al equipo de sonido (llega temprano para agarrar un buen lugar y recuerda: muy lejos se distorsiona más, pero muy cerca del audio fuente puede saturar).

2. El lugar de los altavoces. En medio es mejor, de lo contrario puedes captar sólo ciertos instrumentos y detalles.

3. La acústica del lugar. ¿Estás en un estadio a más de 200 metros de distancia de objetivo? Será difícil conseguir un buen registro. Un teatro pequeño, una sala de conciertos e incluso un pequeño foro puede darnos un video o imágen más íntima, definida y apreciable en todos los aspectos. 

Actualmente, Motorola y su familia edge tiene algunos de los modelos más idóneos para hacer un registro audiovisual de calidad de forma casi intuitiva, práctica, divertida y segura. 

Toma en cuenta también que para conseguir buenos vídeos con tu teléfono móvil sin incomodar a los demás es hacerlo desde un lugar seguro, fijo, donde tengas el máximo nivel de estabilidad, hacerlo rápido y tomando en cuenta a la gente que se encuentra detrás de ti. 

De igual forma procura utilizar la app nativa de la cámara de tu Moto. Esto por una sencilla razón: la app de cámara de móvil está optimizada para conseguir el mejor resultado posible, por el contrario con otras apps podrías conseguir optimizaciones de encuadre, texturas pero también ciertas eventualidades con la calidad del vídeo o audio.

Toma en cuenta que muchos amantes de la música esperamos cerca de dos años para volver a vivir la emoción de la música en vivo, por lo que todos querrán inmortalizar el momento. Por fortuna tienes a tu MOTO edge de tu lado. Ten paciencia, actúa rápido y disfruta el evento al máximo.