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Ok, hay que hablar al respecto. En redes sociales lo leíste varias veces a manera de broma, pero nunca pensaste llegar hasta ahí: “El primer año de la pandemia es el más difícil de todos”. Y lejos de ser una frase que engloba lo difícil que ha sido para todo el mundo enfrentarse a un día a día limitado física, mental y sentimentalmente, también ha sido una suerte de año de prueba y error. Lo importante está en lo que viene.

¿Y qué es lo que viene?

Para el momento en el que estás leyendo esto, las clases, talleres y diplomados que tomaste vía remota ya rindieron frutos o fueron abandonados; la calidad de tu Wifi ya cambió de compañía o tuvo un upgrade, por lo que los enlaces, hangouts y “zooms” ya mejoraron; las rutinas físicas te encontraron con mucho más disciplina de lo que creías, o todo lo contrario; los tutoriales te descubrieron como un chef de ocasión, un granjero urbano, o en su defecto (es momento de aceptarlo), un completo caos a la ora de organizarte. 

Sí, la gran mayoría extraña el contacto físico, los lugares para celebrar, hacer ejercicio de forma segura o la música en vivo. Pero el mundo ha dado un giro definitivo, en donde ya nada será igual que antes. Sin embargo, en toda esta ecuación, hemos aprendido a hacer equipo con nosotros mismos a través de aliados tecnológicos de alto valor agregado.

Es momento de ver hacia adelante y reimaginar que muchas cosas derivadas de la pandemia llegaron para quedarse, tales como los blindajes de seguridad inteligente, el comercio electrónico, los streamings, las herramientas colaborativas, así como un sinfín de plataformas que cruzan datos, hacen más eficientes los recursos y la productividad, entre muchas otras cosas más. 

Tan sólo piensa en tu smartphone, que ha potenciado ese valor de aliado tecnológico y ha logrado conectarte contigo mismo y el mundo. 

Si eres de los que aún no logra prescindir al 100% del cine, el gimnasio, los festivales, la oficina y la presencia física, te entendemos; todos navegamos en ese mismo barco. Sin embargo, esta llamada “nueva normalidad” enfrasca muchos retos por venir, en donde tus aliados tecnológicos y tu esfuerzo potenciarán una vida mucho más amable, haciendo que desarrolles más y mejores habilidades para enfrentar el presente que estamos viviendo. Toma nota.

Monitoreate. Hoy, todo arroja datos y esos datos son susceptibles de ser medidos, analizados y mejorados. A través de tu smartphone y diversas aplicaciones gratuitas podemos saber el estado de nuestra salud, cuánto tiempo pasamos en pantalla, qué tan productivos fuimos en el día, cuánto dinero se nos fue en cada cosa. 

La forma de ser más asertivos durante la pandemia es a través de un seguimiento puntual, gracias al cual podrás tener un mapa certero de quiénes somos hoy y en dónde estamos parados frente al futuro. 

No dejes de aprender algo nuevo. Inspírate, diviértete, sorpréndete. Pregúntale a Google Home un dato nuevo, un chiste, una cosa que no sepas. Intenta memorizar un dato, aprende un truco nuevo con tu smartphone. Que el confinamiento no te detenga; estimular la mente, el cuerpo y el espíritu de diferentes maneras es vital para lo que viene.

Las metas ahora son más personales. Lo que antes parecía un juego (ver más series, leer más, cocinar mejor, estar en paz conmigo mismo, ser más eficiente en el trabajo, mantener una relación constante con los que más quiero…), hoy son encomiendas estrategias para ser una mejor versión de nosotros mismos.

Mejores herramientas, mejores resultados. Nunca antes habíamos tenido tantas prestaciones tecnológicas para nuestro día a día como en este momento histórico. Decirle “hola” a más y mejores herramientas tecnológicas, sólo juega a nuestro favor. Si somos pacientes y aprendemos mejor de éstas, sólo seremos más precisos, más hábiles. Mejores. 

Piensa en esto: el mundo está evolucionando, y el mundo eres tú, en tanto lo habitas, lo vives, lo compartes y lo mejoras. Es tiempo de que tú también evoluciones.

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