Durante las últimas décadas, nuestro smartphone se ha convertido en uno de nuestros acompañantes más fieles de nuestro día a día. Ya sea por entretenimiento, trabajo o comunicación, si nuestro teléfono celular fuera una persona sabría perfectamente quienes somos, qué necesitamos y sobre todo cuáles son nuestros hábitos.

Esto sin duda ha sido un gran motivante para los desarrolladores tecnológicos y científicos  médicos, quienes no han reparado en incorporar y traducir soluciones a favor de nuestra salud desde nuestro smartphone, algo que antes era impensable. La adopción de las tecnologías móviles ha contribuido a cerrar la brecha de la salud. 

Tan sólo en 2007 (un año antes de que las apps de la salud llegaran a nuestros teléfonos móviles), la penetración de usuarios móviles fue de 49% y para 2016 fue de 63%, un ritmo de crecimiento que, junto a la innovación en materia de dispositivos móviles, hoy es posible que desde nuestro MOTO podamos medir la calidad de nuestros signos vitales, nuestra condición física y algunos aspectos un tanto más complejos para prevenir nuestro estado de salud en un estado óptimo. 

Desde contar nuestros pasos, medir distancias y establecer rutas, así como tener un registro de nuestras horas de sueño y poder monitorear el ritmo de nuestro corazón de forma nativa desde nuestro MOTO, tener un seguimiento confiable de la salud es más sencillo que nunca. 

Además de los recordatorios, calendarios, alarmas y notificaciones que nos ayudan a mantener horarios y cumplir con nuestra rutina física médica, así como tener acceso a tutoriales o escuchar contenidos sobre la salud, las apps especializadas son miles y sus beneficios son cuantiosos. Se estima que actualmente existe más de medio millón de apps móviles enfocadas a la salud, agrupadas en tipologías destacadas:

– Informativas. Estas nos mantienen al tanto de nuevos estudios y desarrollos en medicina, también nos permite entablar contacto con redes testimoniales y foros de discusión para aprender más sobre la condición que nos afecta a nosotros o a nuestro familiar, y así tener conversaciones informadas con médicos especializados. 

– PCR. Primeros auxilios y guías visuales que nos explican paso a paso algunos de los procedimientos necesarios en escenarios de primeros auxilios, así como un uso correcto de desfibriladores, etc., en caso de una emergencia.

– Seguimiento médico. Nos permiten saber el estado de nuestra presión arterial y frecuencia cardíaca de forma sencilla con un equipo aprobado por organismos médicos internacionales para tomar lecturas y poner una gran cantidad de información a nuestro alcance.

– Alimentarias. Desde contar calorías hasta saber el porcentaje y los nutrientes específicos de diferentes tipos de alimentos, estas apps permiten escanear códigos de barras y así comparar con alternativas posiblemente más saludables. Algunas permiten conocer testimonios y comentarios de usuarios que gracias a estas herramientas pueden modificar su alimentación, consumo de ciertos ingredientes, etc. 

– Fitness. Las campeonas de las apps y las que más crecieron durante la pandemia. Rutinas de ejercicios completas, ingreso de estatura, peso, objetivos y nivel de actividad para hacer nuestro propio plan de ejercicio con una técnica adecuada y segura.  

Si apenas comienzas en el mundo de las apps en torno a la salud, lo más recomendable es comenzar con lo más nuevo, accesible y destacado, toma nota:

1. Qardio. Una app de uso y visualización sencilla e intuitiva que registra automáticamente los latidos irregulares del corazón e interpreta los resultados, además de brindarnos recordatorios para la toma regular de la presión arterial.

2. Propeller. Ofrece datos vitales para pacientes con asma y EPOC, permitiendo elaborar patrones y detectar posibles causas de los ataques.

3. Fibricheck. Monitorea el ritmo cardíaco, brindando resultados y detectando irregularidades que pueden ayudarnos a prevenir un sinfín de eventos cardiovasculares.

4. MyFitnessPal. Algunas personas que han logrado mejores objetivos alimenticios, han coincidido en que contar calorías y mantener un registro puntual de lo que comemos ha sido clave para bajar de peso, mejorar el consumo y equilibrar el déficit calórico de nuestras ingestas regulares. 

5. mySugr. Excelente para las personas con diabetes, la cual permite hacer un seguimiento puntual de nuestros niveles de azúcar en la sangre, calcular el índice HbA1c e informar nuestros números directamente con un médico.