Aunque no lo parezca, la pantalla de nuestro celular se está prendiendo y apagando de manera constante. Muestra una imagen y se apaga, así todo el tiempo, en milisegundos. El ojo humano se encarga de que no podamos apreciar ese proceso, una especie de “apagón”, un fenómeno conocido como “persistencia retiniana”. Exacto, esto hizo posible el cine, que no era más que una sucesión veloz de fotografías.