Después de un tiempo de uso, nuestro smartphone comienza a recordarnos que es hora de actualizar el software y las aplicaciones. En el rush del momento, el trabajo, un juego, serie e incluso un chat, solemos decir “después, luego lo actualizo”. Sin embargo, ese día nunca llega y nuestro teléfono comienza a darnos sorpresas. 

Y pese a que la gran mayoría de nosotros sabemos que la actualización de nuestro sistema operativo es una tarea relativamente sencilla (sólo tenemos que dar autorización para que se haga de forma automática), solemos pensar, erróneamente, que al actualizar estamos perdiendo espacio de memoria interna, datos o que habrá que comenzar algunas funciones desde cero. Pero nada más alejado de la realidad. 

Cuando llevamos a cabo las actualizaciones de nuestro MOTO estamos instalando diferentes mejoras tanto para su funcionamiento como para la seguridad del software, además se pueden solucionar errores, vulnerabilidades e incluir nuevas funciones.

Como todo software en constante evolución, Android recibe cosas nuevas para nuestro  sistema, mismas que lo hacen más estable y blindan nuestro equipo contra un malware o un virus. Y si bien solemos confiarnos en no actualizarlo, al no ver ningún problema de un momento a otro, con el paso del tiempo la ausencia de actualización hará más inseguro y le restará valor a nuestro MOTO, eso no lo dudes.

Una app nueva no funcionará si no es compatible con tu sistema operativo. Del mismo modo habrá formatos de archivos que no podrán correr de forma óptima, de repente habrá apagones extraños, entre otros errores que se tornarán cada vez más incómodos.

Para actualizar el software de tu MOTO tienes dos opciones:

1. De forma automática. Programa tus alertas de actualizaciones. De esta manera, los dispositivos te preguntarán si quieres actualizarlo o no. La mayoría incluso lo haría durante la noche o en un momento libre o de inactividad de tu equipo. 

2. De forma manual. Descarga la versión actualizada de tu sistema operativo de la página oficial de las compañías de software. Te recomendamos que prestes atención a las alertas del sistema en donde se indica que debes actualizar el sistema.

Si deseas saber el estado de actualización de tu teléfono hay que ir a la sección de ajustes y entrar en el menú Acerca del teléfono, o algo similar ya que cada modelo podría indicar esto de forma distinta. Ahora bien, en la información del software encontraremos la versión de Android, de cuándo es el último parche de seguridad, en qué fecha llegó la última actualización del sistema de Google Play y qué versión de capa está instalada. La alerta para nosotros es sencilla: entre más recientes sean las fechas, mucho mejor y protegido estará nuestro smartphone. Ahora ya lo sabes.